#antirracismo

¿Y qué pasa con Europa? Destinar miles de millones de euros a terceros países y blindar a toda costa las fronteras parece el único camino que deja Europa abierto, una especie de dictado insoslayable, que hace pocas semanas dejó cientos de muertos en el Mediterráneo, cuando se hundía un barco donde viajaban más de setecientas personas que esperaban arribar a Grecia. El Eurodiputado del GUE/NGL Miguel Urbán estuvo en el país heleno hace unos días, compartía viaje con Oscar Camps de proactiva Open Arms. Ambos tuvieron ocasión de hablar con supervivientes del naufragio internados en el campo de Malakasa que les confirmaron lo que ya ha trascendido a los medios, que lejos de participar en su rescate, la guardia costera griega tuvo un rol propiciador de la muerte de los cientos de personas embarcadas al tirarles un cabo para remolcarles hacia aguas italianas, desestabilizando el barco y provocando el naufragio. Unos hechos que el eurodiputado define como “asesinato estructural”. Urbán recuerda que el problema comienza cuando los guardacostas no practican rescates, sino que gestionan la frontera. Cuando ven que el barco corre peligro no intervienen, esperan que se hunda, “no es el sistema que tenemos en España de Salvamento Marítimo. Ellos no tienen material, ni siquiera formación para el rescate de personas. Tenían miedo que les chupara hacia dentro el barco a hundirse”. “Si hubiera una voluntad política diferente, podríamos tener un sistema de acogida, de recepción de refugiados y de personas migrantes totalmente diferente. En pocos meses se ha acogido a cuatro millones de personas ucranianas demostrando que era perfectamente posible” “Si hubiera una voluntad política diferente, podríamos tener un sistema de acogida, de recepción de refugiados y de personas migrantes totalmente diferente”, explica Urbán antes de que el caso ucraniano vuelva a surgir como ejemplo de lo que se puede hacer si se quiere. “En pocos meses se ha acogido a cuatro millones de personas demostrando que no había ningún problema político, ningún problema técnico, ningún problema legal, que existen incluso instrumentos legales para hacerlo”. Se pregunta qué pasaría si se introdujesen todos estos elementos en el Mediterráneo, junto a un salvamento marítimo continental que salve a personas en lugar de limitarse a vigilarlas. Valla de Melilla